viernes, 30 de diciembre de 2016

CASTRO-URDIALES: URRACAS DISIMULADAS











Comenté con terceros mi intención. Madre e hijos podrían venir a vivir, en mi casa, hasta, que las autoridades solucionasen la papeleta. Se lo comenté, a la urraca, y quedamos en echar una mano a la pobre mujer. Entonces, Watson, antes de dar un paso hice lo que suelo hacer, en estos casos, fui a visitar a la mujer, in situ. ¡De vergüenza! ¡Qué vergüenza! ¡Un barracón convertido en pocilga! Estuve hablando con los moradores…Hablaban. Se miraban. Gesticulaban… con ese aire de quiénes quieren ocultar lo evidente. La mujer, sabía por la mediadora mi ofrecimiento. Entre calla, aquí… y… pero, allá, la muy avispada, me dio a entender que, ella, no quería eso…quería un dinero que decía le habían robado…A pregunta que le hacía, un titubeo…un mandar callar a los menores…Me llamó la atención su desparpajo y la facilidad para el disimulo…Cuando me contó lo que le hacía un familiar…se me ocurrió decirla…si te quisiera hacer daño y ponerte en un buen aprieto, lo único que tendría que hacer es denunciarte a Sanidad…Si no lo ha hecho, dudo mucho que lo haga, así que ¡estate tranquila! Torció el morrito, harto de coca-cola, y, señalándome un recipiente largó el siguiente desahogo… ¡Mira lo que me trae el Chepa! Ellos,  se reservan las carnes, pollos y a nosotros…garbanzos. Y, ¿te lo traen a casa? Sí, contestó como si fuera una obligación. Y ¿qué haces todo el día? ¿Les ayudas? Comencé…pero… ¡el ambiente no me gustaba! Porque… si patatín…que si patatán…puso al personal a caer de un burro. A continuación, arrojó al barrizal a asistentas sociales y agentes de la  seguridad como quién tiene la sartén por el mango…Salí de la pocilga convencida de que, ella, no necesitaba ayuda, sí, aquellas personillas que miraban de soslayo. Antes de irme, le recordé lo de Sanidad. Un día, me las encuentro cerca de la charcutería. En cuanto me vieron se medio escondieron…Como no daba crédito a mis ojos, salí del hiper y al rato entré…Allí, estaba ¡abasteciéndose de los apetecidos fiambres! Pensé, ¿cómo va a querer comer garbanzos…? y… ¿por qué se esconde? La soltura, en el habla, las despiadadas palabras para quienes  la estaban ayudando y el continuado disimulo me tiró para tras. No pasa un cuarto de hora del encuentro, cuando suena el móvil. Y la urraca, en un arranque de absoluto poderío, me dice gritando y de muy malas maneras, que la estaba pisando el terreno y que bla…bla…bla…Cómo por obra de magia di con las dos cartas de la baraja…Se habían juntado el hambre con las ganas de comer y que yo, pagara el banquete…Respondí a tan bondadosa y solidaria voz que… bla…bla…bla…El caso es que, la vividora de la Delia, probablemente, por miedo a que ,yo, dijera  la de fiambres y otras viandas que compraba…no se le ocurre otra cosa que decir a la Ailoba que le había amenazado con denunciarla a Sanidad…¡Menudo par de aprovechadas chismosas!! Viendo la tormenta que se me  aproximaba,  me fui como un rayo a las autoridades pertinentes, les hice saber que me desentendía por completo del tema. Para no perjudicar, a los menores, no mencioné su situación. Ni tan siquiera conté, a las manos que le daban de comer, ¡qué despropósitos decía de todos, ellos…!Con el tiempo, descubrí que, Delia, estaba empadronada, en el domicilio de una hija del escudero del difunto.
¿Lo ves, morenita? No te vengo diciendo que no te conviene dejar que se te arrime nadie…
Como diría Quiteria… ¿naide, Wa?  Y… ¿la catalana?
Sí, morena, naide… La catalana que anda revoloteando por la comunidad…es  confidente de los ladrones de datos y otros robos…
No hay cuidado…cariño. La tengo en video y los porteros están avisados…
Y… ¿qué piensas hacer con esa que…
Mañana, Wa, Mañana… ¡Agua va!




















¡El año que viene más y mejor! ¡Besitos amor!


Estoy en el Telecentro del Aula de Cultura Eladio Laredo
Ordenador, nº,13.Añadido, 31/12, ordenador, nº,10

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)