miércoles, 12 de febrero de 2014

CON CHINA SIN CHINES


China/ está/ aquí/

China/ está/ aquí/
Y/ su/ mandarín/                               
Los/ universales/
Borraron/ por/ chin/

Sin/ chin/ chin/ chin/


Sin/ chin/ chin/ chin/
Nos/ dan/ un/ chichón/

Menudos/ chanchullos/
Otro/ salchichón/
Sin/ ética/ convivir/
El/ mundo/ en/ gluglú/


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)

martes, 11 de febrero de 2014

RECUERDOS DEL POCILLO


Omar era un lobito

Pastor alemán
Que  Pinto y Manolo
Acostumbraron muy mal
Compartía la cerveza
En el Pocillo de los Frailes
Luego iba al Capitol
A seguir tomando aires

Watson, tengo que ponerte al día, pero, no doy abasto. Y no puedo dejar de terminar la tarea por más ardua que pueda parecer. Ya pueden caer chuzos... yo como las alcalinas. Faltan dos cosucas…Sonó la flauta y me di de cara, con Tigre, por casualidad. Fíjate iba buscando fotos antiguas de la Rua y ¡zum! el milagro de Internet. Ahí que se me presenta la estampa familiar. Una foto que mi padre mostraba, allá, en Sao Paulo. Y vinieron a mi encuentro los seres queridos, sus amigos y vecinos. Así que… ¡Ya conoces a Tigre! Compañero de habitación y de secretos de cocina. 
Con los abuelos, Tigre. Con mis padres, en Brasil, Donald, Linda, Laika, Pancho y el inolvidable Genaro. Con mis hijos, Omar, Katia y Lamia.

Omar creció entre  la chavalada de Sol y Mar. Cuando cachorro le llevaba en el carrito de la compra hasta el Pocillo de los Frailes. Era muy bueno… ¡Qué voy a decir yo si era la mascota de la familia! Solo tenía un pequeño vicio…le gustaba agenciarse con las cabezas de bonito que los pescadores utilizaban como carnada. La primera vez pensé que lo hacia para jugar, apenas, era un lobito…Pero, no. Le gustaba apropiarse de las cabezas de bonito. Por más que le comprara… ¡Nada! Le sabían mejor aquellas que estaban descuidadas al lado de la caña. No había manera que devolviera lo ripiado. Se tiraba al mar y sólo conseguíamos divisar dos orejas.

Era tan gracioso el hurto y la huida que los pescadores le dejaban un trozo a posta. Por lo demás, no teníamos queja. La tenía tramada con uno que le había dado una patada y cada vez que le veía, desde el balcón, enfurecido le enseñaba los colmillos. En el patio se relacionaba con los más íntimos y jugaban al escondite. 
Katia, vino a  participar de la familia cuando lobito cumplió el año. 
Como de costumbre, en casa, se presentó la pandilla. Contaron las aventuras y desgracias de la gatita y prometieron buscarla una familia...Y la encontró. Entró y se quedó.


Pequeñita
Asustada
Con los ojos verdes
Y la piel manchada

No maullaba
Temblaba
Tan chirriquitina
Tan abandonada

Pobrecita mamá
Vamos a curarla.

Tiene garrapatas.
Heridas en el hocico
Las orejas chamuscadas.

¡Manos a la obra! Preparé un baño desinfectante y los amigos festejaron  la novedad. ¡Mira, mira, está chulísima! Sí, como la pantera rosa. ¡Y tanto porque al agua le añadí mercromina! Subieron todos a ver a la nueva inquilina rosa…Omar, la acogió como un buen padre y durmió entre sus patas hasta que se hizo adulta. Katia y Omar se querían y se respectaban. Nos fuimos a las Arenas y Omar se tuvo que dejar, en Castro-Urdiales. Katia vino con nosotros. Dos meses antes de desaparecer  había venido, Omar, hacernos una visita. Los primeros lametazos y manifestaciones de júbilo fueron para Katia, que feliz por el encuentro ronroneaba que daba gusto. No creo que Katia se escabulló porque sí…lo más seguro es que echaba de menos a Omar y fue a su encuentro…¡Para que luego hablen de los animales!

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)

domingo, 9 de febrero de 2014

JUSTICIA EN RAMPA


Ya están aquí

Las mimosas
Amarillas
Verdes
Rosas
El clavel de tu boca
Tiernos abrazos de roca
La justicia en rampa

Y sesenta y seis mentiras
Piadosas

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)

viernes, 7 de febrero de 2014

AUYAL TARAJAL MUERTE


Ay/ cuántos/ más/ negritos/
Tienen/ que/ morir/
Para/ que/ la/ rica/ Europa/
Venga/ a/ prevenir/
Que/ esto/ no/ puede/ seguir/

En/ Auyal/ esperan/ otros/ mil/
Para/ alcanzar/ el/ Tarajal/
Ellos/ no/ pueden/ ya/ desistir/
Las/mafias/ están/ allí/

Europa/ a/ dónde/ vas/
Y/ dónde/ nos/ meterás/


http://www.youtube.com/watch?v=jfeiCaRJgMY

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales  (Cantabria)

CASTRO-URDIALES: TIGRE EN FAMILIA



Tigre era
Chato
Enorme
Listado
El hocico
De carbón
Y los ojos
Colorados

Pedía pan
Y recorría

Las calles
General Sanjurjo
Nuestra Señora
La Rua
La Correría

Ladra que te ladra
Tigre pedía y pedía
¡Toma y calla animal!
Le decían las tías...
*(1) Antonia, Concha y María


Al lado de mi padre. En primer plano,  Tigre, mi perro. Detrás, mi padre, Ángel Cobo Hernández empinando un garrafón. Sacando la cabeza por detrás de la de mi padre, su mejor amigo, Jesús Albo Gainza, “El Potroso”. Al fondo, el segundo comenzando por la izquierda, mi abuelo, Ángel Cobo Pérez y el penúltimo, mi tío, Óscar Cobo Hernández.

Resolviendo entuertos...

1953: Calle General Sanjurjo, esquina con la calle Santander. Bajo, Simón Veci. Primer piso, Doña Paulina, Ana Mari y Carito. Segundo, piso, Doña Victoria. Tercer piso, mis tíos Gloria y Óscar. Último piso, a la derecha, mis tías Concha y Carmina. En el centro, Doña Milagros, “la tapia” Milagritos. A la izquierda, mis abuelos, Ángel Cobo Pérez, Flora Hernández Bilbao, mi hermano, Tigre y yo. 

Mi padre:
Mi abuelo:
Mi tío:                           









    
                      
*(1) Hermanas de mi abuelo. Antonia, vivía en la calle Nuestra Señora.


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria) 

miércoles, 5 de febrero de 2014

CASCOS Y MORDIDAS


Cacos/ cacos/ cacos/ otros/ tacos/

Cacos/ cacos/ cacos/ (Bis)

Doscientos/ guiños/ Paco/ Paco/ Paco/ doscientos/ guiños/
Doscientos/ guiños/ de/ todo/ te/ daré/ por/ amor/
De/ todo/ te/ daré/ por/ amor/
De/ todo/ te/ daré/ cascos/ cascos/ cascos/
Doscientos/ guiños/

Cacos/ cacos/ cacos/ otros/ tacos/

Disfrutando/ en/ be/ vestido/ y/ bien/ dormido/ caco/
Vestido/ y/ bien/ dormido/ caco/
Safaris/ puros/ vino/ cascos/ cascos/ cascos/ San/ Be/divino/


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)

martes, 4 de febrero de 2014

UNA LAMIA EN CASA



Era  ovillito de angora

Era  trufita encantada
Corría por los pasillos
Tras mariposas soñadas
Lamia mora de la morería
Su lengua burlona mostraba
Y al olor de la lasaña
A lo Garfield suspiraba

Lamia fue toda una sorpresa. Apareció el día de San Antón. Una osita más pensé…Abrimos la caja y ¡Zas! ¡Rayos y centellas! Salió despendolada y zigzagueando recorrió el salón. ¡Qué fea! Entre negros y marrones…aquel rabo interminable y alocada. El animalito no paró su inesperada rapsodia hasta que agotada decidió refugiarse en el que, desde entonces, fue su único amor. Estábamos perplejos. ¡Vaya morro! ¡Qué diferente de Katia! Suave, pacifica, solicita…Y ésta…llega monta el show y sin decir ni miau, al personal, se instala en los brazos de su dueño y a nosotros como si no existiéramos…¡Menuda bruja! ¡Bruja! ¿Qué os parece? Bien, dijo su amo... seducido por el ronroneo de la nueva…mejor…brujita… Mal termina de hablar y la brujita abre los ojos y nos mira fijamente. En mi vida he visto unos ojos tan bellos, expresivos, dulces e inteligentes. ¡Ahí va! ¡Si tiene los ojos del color de las naranjas del caribe!  Nos engatusó…y cambiamos el brujita por Lamia. Bruja pero buena…Aunque, para su dueño, siempre fue Nuni. Lamia continuó con su divertido zigzaguear. Era la alegría de la casa. Las personas que frecuentaban nuestro hogar, de inmediato, quedaban presas de sus arrumacos. Social, independiente y zalamera solía frecuentar dos tipos de viviendas. Una en plan gata fugata. Se escurría por la ventana del ático y se metía en casa de, Berta, la vecina. Dentro de casa ajena, elegía el mejor lugar para tomar el sol y se despatarraba sobre la colcha de seda rosa…Nunca supimos, con certeza, cuanto tiempo llevaba, la michina, cometiendo ese pecado… ¡Hasta que se  descubrió! Cuando Berta entró en la habitación y vio a Lamia nos llamó porque no había manera de espantarla y se ponía de uñas nada más se acercaba. Para convencerla tuve que sacar un pedazo de carne a la ventana. La otra vivienda que, habitualmente, frecuentaba era la casa de mi amiga Rosa. Las dos congeniaron desde el principio. Un buen día Lamia se metió en el cesto de Rosa. Me la llevo para que mi familia la conozca… ¡Vale!  Pero, ten cuidado con Eguski no sea que… Eguski era el perro de Rosa…Nada mas entrar en casa de mi amiga. Se hizo con el territorio y sus habitantes. El pobre Eguski estaba asustado y no se atrevía ni  asomar el hocico por si acaso… La trataban como a una reina y ella iba  más contenta que unos cascabeles. En un momento de necesidad, Lamia, pasó unas vacaciones en casa de Jacinto y le mantenía a raya…”venir y llevaros a ésta fiera que no me deja entrar en la habitación gritaba histérico” y cuando Jacinto venía a casa no le quitaba el ojo de encima, le tenía más que vigilado…
Para que no sucediera lo que le había sucedido a Katia. Su profesor, sí, Lamia atendía a las explicaciones que le daba mi hijo mayor como si estuviera asistiendo a una clase en el Paraninfo de Deusto. Aplicando la teoría de Pávlov, su maestro, consiguió que siempre supiéramos donde estaba. Tocaba una campanita y al instante aparecía a por el premio, un cachito de jamón. Eso funcionó hasta que, Lamia, se apercibió del truco. Cada vez que tocaba la campana, Lamia, aparecía. Y, si es cierto que comía jamón era, también, cierto que acto seguido se la encerraba en la gatera. Así que frenaba el impulso. Se sentaba en el patín. Se lo pensaba y elegía la libertad. Gracias, a la enseñanza conseguimos encontrarla cuando se escabulló por la puerta, atravesó el jardín, cruzó la carretera y se escondió en un seto frente a la ría.
Lamia, lamía y requete lamía a su amor…Nunca logramos que nos diera un beso. Ahora bien, preguntases lo que preguntases, Lamia, siempre tenia un miau. Cuando quería librarse del compromiso, el maullido era quedo. Repetía los maullidos y ronroneaba cuando estaba de plena conformidad y movía el apéndice, bufaba  y resoplaba cuando estaba contrariada. La encantaba que la pusieras al teléfono y contestaba con solemnidad. Y, era la primera a degustar una buena ración de lasaña que, pacientemente, esperaba no sin dejar en el suelo la marca de su deseada felicidad.
Innumerables son las anécdotas de mi querida Lamia. Aún es el día que lloro cuando me vienen a la memoria ciertos hechos dignos de un gran ser. Sufrí una grave intoxicación  y estuve ingresada. Tuve que ponerme al teléfono porque, Lamia, se negaba a comer y se pasaba el día dando vueltas por la casa maullando. Cuando me escuchó no os podéis imaginar que maullido de descanso y de alegría soltó. Ese día y los siguientes comió y durmió. Solamente una vez se enfadó conmigo…Su dueño me había preparado una buena barrabasada. Entonces, yo, trabajaba en el Instituto Pio Baroja de Irun. Compartía un piso en Rentaría. Mis hijos universitarios. Todos los lunes a las cinco de la madrugada tomaba el autobús para  Irun.  Los fines de semana me dedicaba como todas las mujeres pluriempleadas, Petra criada para todo. El cáncer me rondaba y en vez de llegar a casa el viernes por la noche aterricé antes. La marabunta que encontré  mejor olvidar…Tanto mis hijos como mi hermana han disfrutado de las casas donde he vivido. Sus amigos y mascotas, también. Pero, el límite era respeto a los vecinos y la recogida y limpieza, al termino de las reuniones. El caso es que cuando se fue aquella turba de gente, llamé a mi hijo y le leí la cartilla. Lamia que nunca me había visto tan enfadada  y viendo que su amo y señor con el susto que tenía encima calló, bajó la cabeza, se metió en el cuarto y puso a, Lamia, de patitas fuera de la habitación…Va la muy brujona. Me miró fijamente. Me soltó cuatro bufidos. Dio un saltó y me mordió la mano. Luego se acurrucó en un rincón  gimiendo. Cuando se la pasó, vino a mi encuentro se sentó a mi lado y se durmió lamiéndome la marca de la herida y maullando de penita.
Lamia, era más que un animal, una mascota, una gata…Cuando me diagnosticaron el carcinoma in situ y que tendría que ir lo antes posible a quirófano. Decidí que no quería ir hacer la visita, a San Pedro, sin antes despedirme de mi patria de acogida. Iría a Sao Paulo. Mezclaría mi cuerpo en la tierra roja y sedosa y caminaría, nuevamente, por mis calles. No tenía tiempo que perder el cáncer avanzaba. Después de arreglar y disponer los preparativos estuve conversando con mi querida Lamia. Mira, Lamia, me voy al Brasil…Pero…por si me pasa algo…quiero que sepas que eres el ser más bueno e inteligente que he conocido…la mejor gata del mundo…cuida de la casa y no te metas en casa de Berta…No dejes de comer…vendré en seguida…Llamaré por teléfono para felicitaros por San Antón. ¡Estate al quite! que las llamadas, desde Sao Paulo,  cuestan muchos chines…Atenta, atenta, sin mover ni un solo pelo, con las orejas tiesas y los preciosos e inconfundibles ojazos anaranjados asentía con un maullido que no se por qué lo sentí triste, resignado, misericordioso…¡Oh Dios mío! Nunca más volvía a ver a Lamia. La víspera de San Antón soñé con ella. Era la primera vez. Me desperté sobresaltada. Se lo comenté al Sr. Tertuliano y me tranquilizó diciendo…”isso é que a gatinha sente saudade”. No esperé y llamé a casa. Tras el consabido intercambio de preguntas y respuestas le dije  al mayor que pusiera a Lamia al teléfono. Dijo que no aparecía ni con la campana. El corazón se me encogió… ¿Pero está bien? Sí, mamá, no te preocupes está bien. Algo me decía que no. Lasaña y teléfono eran sus dos pasiones. Al llegar a casa recibí la confirmación de mis miedos Lamia no me esperaba…Se había ido para siempre al cielo de los animales... Y con ella parte del hilo invisible...


 * Watson...antes la /l/ y la /i/ apenas aparecían. Ahora la /s/

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)   

domingo, 2 de febrero de 2014

TÚ ÉL Y NOSOTROS


Cuando digo tú

Digo él
Fundieron el oropel
Y nosotros los paganos
A dos velas en la mano
Sopa de ajo en la cocina
Ni para comprar aspirina


Escuchando la escabechina
De quién profanó las sardinas
El Gürtel los ERES el Nóos

¡Apaga, Wa, y vámonos!

Que ellos solos se suben
Y no veas en que  nube
Más allá de las estrellas
Donde las faraónicas obras
Son más bellas
Por inútiles y rimbombantes
Pobres hormiguitas cargando
Con más de cien elefantes


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)

jueves, 30 de enero de 2014

ARTE: OBRANDO Y EXTRAVIANDO


Un/ día/ más/ sumando/ penas/

Haber/ las/ hay/ a/ punta/ pié/
España/ tiene/ nueva/ puerta/
Por/ donde/ va/ nuestro/ con/ qué/
Y/ los/ ladrones/ que/ no/ rezan/
El/ arte/ en/ deshabillé /
Es/ otra/ más/ no/ aparece/ ni/ el/ pincel/
Manga/ por/ hombro/ sin/ parar/

Los/ objetos/ dónde/ están/
Dónde/ está/ nuestra/ solera/
Los/ doscientos/ dónde/ están/
Sumidos/ en/ viejo/ rol


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)

miércoles, 29 de enero de 2014

MARTÍN BERRIOLOPE MUÑECAS


Nos ha dejado Martín

Pero…
Sólo un poquitin
En recuerdos de quimeras
Nos espera…

Por la calle de la Rua
Entre claveles y rosas
Banderines adoquines
Miedos sustos alegría


La Internacional
De un día
Soñolienta
Adormecida
Con sus primeros
Requiebros
Al viento…
Del pensamiento
Entretenida

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)