domingo, 15 de julio de 2012

QUIEN HACE UN CESTO HACE CIENTO







Ese… ser inmundo. Ese… cobarde asqueroso. Ese… ser repugnante y avaricioso. Ese, Excmo. e Ilmo., Porco. Sí, el mismo que tal viste y calza. ¡Que le tenga pena! ¡Que si es muy mayor! ¡Mira,  tan viejo y pellejo como Videla!
Ahí… donde le ves…  el escusado tenía la costumbre de hacerme una reverencia  cuando pasaba…Sí, el muy… muy… después, de rodar, con  mi vida, su película particular. Después, de  manipular e inventar  datos de mi existencia, a su antojo y voluntad. Después, de habernos desgraciado para siempre. Después, de estar orondo y recreado  rodeado de las riquezas fruto de los robos y  perversiones planeadas. Después, de llevar al Juzgado de Primera Instancia, nº 1, de Castro-Urdiales, a mis dos hijos. Después de todo eso y más… ¡Anda, que ni siquiera vino al entierro de su hermano! ¡Porco!
Hasta el pasado verano, el escusado, Sr. Don, Gaetano Lo Coco Cortázar,  cada vez que me encontraba, públicamente, me hacia una reverencia… Y lo hacía sin que  le temblara el pulso.

- Me supongo   que, un pez de tan noble escama, el, SE,  gran escusado de la magistratura italiana,  sabe muy requetebién  que llegando a cierta edad…88, años es tan intocable como el rey.
Si… a… ésto… añadimos el  abolengo que le aporta tener el titulo nobiliario de Isabel la Católica, junto, con el poder socio económico  que le proporciona *(1) lo robado, principalmente, por haber repartido el botín, entre, *(2) los cuatro y el del tambor… ¡Apaga  y vamos!-

Ese… Tano del tano. Ese… Excelentísimo y Ilustrísimo, Cayetano Lo Coco Cortázar,  sabía y sabe, de sobra, que  podía y puede permitirse el lujo de hacer lo que se le pusiera y se le ponga… Ahora, rico, ilustre, condecorado y viejo… ¿quién le va a poner el cascabel?… Gato y  michines andan por la ratonera, sin ton ni son, dispuestos a tragarse los ratones que sea preciso para saciar su in comedida   crueldad y sadismo.
Como…iba… contando… el tal, escusado, varón, amparado y alabado por la corte de corruptos y criminales, se hacía encontrar por las esquinas, acompañado de su eterna escusada.  Con esa cara de, "pappamolla", (miga blanda), y con su meticulosa parsimonia  ponía, en práctica la última perversión.  Encorvaba la podrida chepa…Y sonreía… Sonreía… con esa sonrisa malévola que muestran los sádicos psicópatas al ver la víctima elegida, en la red de sus ocultos deseos. De seguido,  poniendo la mano izquierda, en la panza, daba apertura a la derecha exteriorizando   lo que lleva dentro: Ser el, presunto, gran lacayo del crimen y de la corrupción, entre, bastidores.

-¡Tanino, hasta en eso eres mezquino!-

Era la última perversión que se le había antojado practicar, conmigo, al cruel, despiadado e inhumano ser de la magistratura italiana.  Lo hacía públicamente, probablemente, para provocar alguna reacción por mi parte y, de este modo,  seguir con el espectáculo callejero de dimes y diretes  que se ha montado, el rey de la tarantela siciliana  y su corte soberana. Hacerme pasar por loca. ¡No lo dudéis!  Sí, sí, porque si, yo, a ese escusado de la corona, le arreo un par de guantazos, bien dados, y a su escusada la canto una jota, como Dios manda... A mí, ¡vete a saber lo que me hubieran hecho!
Porque no os lo perdáis… cuando hacía la reverencia pública, además, de su eterna,  le acompañaban dos o tres de los fieles… los aguillos… la maestra y su marido… los que  alquilaban sus viviendas sociales… aquellos que llevan el dinero de la minería  a Italia…los primos… ¡Vamos una colección de gárgolas vivientes que para qué! Seguro, para  dar fe de lo que yo hubiera podido hacer. ¡Porcos! Ni os podéis imaginar qué me pasaba por la cabeza… Bueno…intentaré describirlo…Seguro que, al recibir el retrato de la pareja escusada, justo,   en la hora del aperitivo,  la creatividad metida, en apuros de impotencia, prudentemente, me enviaba imágenes de los perpelutes  reconvertidos, en  deliciosas banderillas, mejor dicho, Gildos. Sí, aliñados, en la barra de uno de los bares  de Castro-Urdiales,  a lo  Diodon… con sus pimientitos rojos, cebollinos, aceitunitas  y guindillas canela… ¡Qué ricos!
Por inteligencia natural, no tengo costumbre de zurrar la badana a nadie. No vaya a ser  que les tenga que pagar por nuevos…Sí, me hubiera gustado aplicar algunas de las  que me proporciona, en los momentos más necesitados,  el ingenio…Ir detrás con una pancarta…o…disfrazada como Ruiz Mateos…recitar un bando público…vestida de fosforito…con una bocina a lo Harpo ¡Qué se yo! Pero… aún no podía. Tenía que tener un poco más de paciencia de aguante de lucha. Tenía que seguir callando y aguantando…

-Callando y aguantando como… en los plenos…. Aguantando y callando,  con   el dolor de mis consumidas entrañas, a ese,  ex magistrado del Supremo en Roma, a la concejal, *(3) Ana  Gloria Sánchez Zubiaurre,  al alcalde, Fernando Muguruza Galán, al Sr. Rufino Díaz Helguera, al Jefe de los Municipales y a una banda de,  presuntos, culpables de todas las desgracias de mi vida.  Unos… más… que…otros… ¡pero culpables!-

A pesar de los Gildos… ¡Mi hiel estaba que ardía! Pero…No podía…no debía…me faltaba muy poco para desenredar la madeja criminal… Había estado esperando tanto tiempo…tanto…tiempo… No debía… ¡No podía hacer otra cosa! Callar y andar. Callar y andar…Callar y andar…Mientras tanto, fui recopilando escaneando y compulsando todos los documentos que, Jacinto Lo Coco Cortázar, dejó, en herencia, añadiendo, los que fueron surgiendo a medida que la tela de araña se iba dibujando.

- Cuando ves a los verdugos… sientes… ese… vértigo en la boca del estomago…ese gélido  temblor de  los chacras. Si,  tienes la desgracia de  estar frente a su fina estampa…cuando se cruzan las miradas…la de ellos, burlonas, amenazantes, con el recochineo característico de los que son sabedores de su poder y  gloria. La tuya, impotente,  esperando otra de las suyas…es la vida atrapada  en un pozo. ¡Como la de los mineros!  Tan solo los sacrificados inocentes y desamparados del mundo prueban  la hiel infinita que inunda cada amanecer.-

Durante sus vacaciones, en el lago del Como, no sé lo que hará, el gran escusado…en  España, os aseguro,  el Tano-Tanino, dedica sus vacaciones a engordar a su querido y escondido Diodon. ¡Lleva cebando al pececito, encantado, más de veinte años! ¡Tiene una escama de EFECON a prueba de meteoritos!  El pasado verano vino a pulir, otra de sus robadas herencias, en el Juzgado de Instrucción, nº 1, de Castro-Urdiales.
Un feliz e indescriptible día de agosto…estaba  terminando de hacer un artículo,  en el aula de informática  del centro cultural, Eladio Laredo de Castro-Urdiales.  En esto…que siento por mi espalda, un no sé que…un no sé como…y… ¡Uiii!… ¡qué frío! ¡Uiii!…¡Pero…si es él… el Excmo. e Ilmo., Gaetano Lo Coco Cortázar!  Pensé… ¡no me lo puedo creer! Para cerciorarme, me levanté y  pregunté a la persona responsable del recinto. ¡Oh! cielos que horror! El infeliz  no sabía quién era el escusado… Miré de reojo. Era él.
Pensé… ¡a ver las que me va a preparar! Por si las moscas, recogí mis pertenencias y me disponía a dejar el espacio… cuando… veo al, "pappamolla",  salir. Salgo y, allí, estaba esperando el ascensor… Hice notar, al Ilustrísimo,  que iba a tomar, el ascensor, pero, el muy…muy… esperó a que me aproximara a la puerta y… ¡Tachán! ¡Tachán!  El, presunto, gran lacayo del crimen organizado se encorva y me hace la reverencia…Yo, en ese,  inolvidable, día de mi existencia,  agradecí tan ilustre reverencia con, otra, la primera  de mi vida. ¡Qué felicidad! ¡Qué jubilo! ¡Qué plenitud!  Por fin, podía hacer lo que, el "pappamolla",  había estado haciendo siempre. ¡Tenía todos los documentos distribuidos! ¡Qué me puede importar, ahora, la cárcel, otro secuestro, o la, mismísima, muerte bien sea  física, moral o monetaria!
Quiso, pero, la técnica que la felicidad adquiriera matices insospechadas. Porque el muy…seguía haciendo,  reverencias, y, yo, le correspondía con otras…de igual pelo… y el escusado volvía a repetir, la reverencia,  una, tras, otra  y aproximándose a la puerta del ascensor…
Pensé… ¡Uiii!...mal término de pensar…y… se abre la puerta. Y,  el Excelentísimo, repitiendo la reverencia, con aquella cara de miga blanda y aquella sonrisa… apuntando maneras de cederme la entrada que… yo…pensé… ¡Uiii!... y en esto que veo, al gran escusado, con un susto de muerte en la cara! El ascensor, como no entiende de reverencias ni de ilustres escusados, no tuvo la amabilidad ni deferencia que tiene el Ilustrísimo, en el Juzgado de Primera Instancia de Castro-Urdiales,  y sin pensárselo dos veces,  le agarró entre sus férreos brazos.
Al de dos días y en el mismo lugar aparece el escusado, con su eterna…. Se habían apuntado a unos cursillos gratuitos de informática. ¡Cómo les cunde a ciertos emigrantes las vacaciones, en suelo español! Pero…los escusados, en vez de esperar a que terminara la hora  determinada para el uso de los ordenadores, como todo pichichi, entraban. Se colocaban detrás de dónde estaba sentada….Y…de nuevo… aquel vuelco… en el estomago…y el frío corriendo por mis espaldas… Cuchicheaban…bisbiseaban… invadiendo  el espacio con   risillas  de viejos malévolos y perversos. Ni que decir tengo, la repugnancia que sentí, en lo más profundo de mi ser, al  ver juntitos y desvergonzados a los dos malvados. ¡ Porcos! Y pensé…en todo lo que nos había hecho…pensé…en una persona, querida, maravillosa y amiga. Mañana  será otro día…me dije.
Pero… como  no soy, Scarlata O`Hara, y a la pareja de diodones no se les lleva el viento ni por encargo… decidí sacar a pasear una camiseta. La camiseta es blanca, como la nieve y  lleva estampado, * un artículo, en letras negras, muy, negras, tan negras   como están los recortados del carbón… y… demás… ajusticiados.  El artículo porta la noticia  de uno de los  periódicos que publicó el crimen cometido por, Jacinto Lo Coco Cortázar, y    los nombres de quienes ayudaron a  sofocarlo. Entre, ellos, al mando de la instrucción  jurídica, el magistrado de Supremo de Roma, SE. Gaetano Lo Coco Cortázar.  
El artículo se podía leer sin dificultad. Y dado que  el pueblo no tuvo acceso a la información porque  los delincuentes  y sus amiguetes se encargaron de ello… ¡no veas que éxito de exposición popular tuvo! Fui al aula de Cultura como de costumbre. Me senté en el mismo sitio. Ahí, que entran, los escusados, de la manita…Un rápido cuchicheo y zas desaparecen… ¡Uiii!...pensé…Al salir  diviso a la pareja de escusados medio escondiditos… ¡Uiii!...ésto funciona…y me quedé cerquita de  la puerta  dejando que curiosos leyeran y preguntaran por el artículo. Agradecida, daba hasta la última información… ¿Ves esos dos tortolitos que están ahí medio escondiditos?  ¿Los ves…sí?
Ese…ancianito…encogidito… que… está… detrás… de la  ancianita… es el magistrado del Supremo, en Roma. Y, si, no lo crees… toma nota del nombre…como lo han hecho otros  y coteja, con el nombre de  la matricula. ¿Y su acompañante? ¿Quién es? 
Si queréis saber… más… iros  y preguntárselo   a la gente mayor del pueblo. Ellos, son la memoria histórica de Castro-Urdiales y saben mucho de macabras historias….
Y como los poderosos y corruptos a lo único que tienen miedo es al escándalo o a que les quiten el dinero robado, además, de pasearme con la famosa camiseta; me dedico, en cuerpo y alma a divulgar la importancia de ser llamado, Excmo. e Ilmo. Porco, alias, el  Escusado.
¿Pena? ¿Quién dijo pena? ¡Pena del demonio que no ve la cara de Dios!  ¿Pena? De unos profesionales del crimen organizado que han entrado, en la vida socio política para arrasar con  lo público y privado. Pena…Sí, en lo privado, por no haber manchado mis manos de sangre y creer, en la justicia y, no, en el poder del dinero. Y, en lo público, por confiar y apoyar a  Fistros de la Pradera Castrense, pensando que eran  honrados y demócratas. Y, más, viendo como los criminales gozan de impunidades avaladas por  ley; delitos prescritos y derechos acumulados y las víctimas no tiene, ni un pedazo de tierra para descansar, en paz.
¡Así, que ya sabéis ni pena ni olvido! Y del perdón ni te digo…perdonaré como perdoné a Jacinto…y…si hace falta, les pago entierro y últimas voluntades… como hice con el fallecido. Y mientras… con la antena puesta  porque ¡Quien hace un cesto hace  ciento! 


* Lo que está pa ti nadie te lo quita.
Willy Chirino

*(1) Treinta y cuatro años de indignación

*(2) El mobbing del robbing
  
*(3) Ana Gloria Sánchez Zubiaurre


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)