viernes, 18 de abril de 2014

CASTRO: RUFILA MANILA Y GORILAS




Fotografía de: María Evangelina Cobo Zaballa

¡Ah! Wa, por si no se entiende o quieren  enredar…es preciso dejar limpio, como los chorros del oro, que,  de primeras, no me encuentro a los delincuentes,  salpicaditos… de vez en cuando… cómo seria natural en una pequeña ciudad. No, no y no. Están organizados y dispuestos en los ángulos que van desde mi casa…al centro del pueblo o periferia.
¿Y a la iglesia?
También…
Por cierto, Watson. Te suena...
¡No me va a sonar! Del compositor, castreño, Arturo Dúo Vital…
¿No te he dicho que desde Sao Paulo, Brasil, mi padre envió unos versos sobre el compositor?
¿A quién?
 ¡A, Sertucha, el de la Ilustración!
¿Y qué haces que no me lo muestras?
Cuando vaya al archivo municipal. Aprovecharé la visita para hojear la documentación que, altruistamente, ha donado una la castreña.
¿Qué ha donado? ¿Altruistamente? Suelta el percal, morena, que hoy en día es  poco usual… qué, quién.
Sí, amigo Watson… aún perviven y se manifiestan las verdaderas categorías  del ser. Se llama, Maribel Santisteban Casuso, artista y creadora de miniaturas. Espero más exposiciones de sus obras… ¡No sería mala idea divulgar su arte por las escuelas! ¡Creatividad no falta en Castro-Urdiales!    
Hasta que no cuelgues una imagen, no puedo hacerme a la idea…Y no pases por alto el explicarme, de una puñetera vez, quién es el Potroso…  Ahora,  sigue rastreando a los indecentes.
Lo tendré en cuenta, pero, no te vayas a creer que, en Castro, no hay que mal nacidos. No. Los que son hacen parte de una mafia y las mafias están, en todas las partes…y sino tira de enlaces…
Pues… como te decía… con la consabida treta  son sabedores dónde estoy en cada momento. Si, en la próxima esquina, uno de los eslabones de la cadena no me ven pasar…. Controlan los comercios que frecuento y miran al interior. Si no me ven, entonces, entran a comprar…Los que entran no son del pueblo y de paso…puntito…a la pimienta… que pica y condimenta. Suelen merodear hasta que salgo y siguen con el vía crucis…Hace dos días, me esperaba a la puerta de un negocio, una persona muy conocida por la Guardia Civil. Es asidua en el rodeo y está activamente relacionada con la droga.
Morena…Corrupción, bancaria, inmobiliaria, municipal, estatal...Chorizos y salchichones... Requeteimputados, familiares socios y allegados.... Gananciales robados y repartidos… Antes y durante el reinado de  los caudillos, Lolilas, Rufilas y Manilas…En Castro y en Portugalete, todos tus derechos anulados... Gremios sin trabajo... droga... prostitución... pederastia... ¡Estás como muy bien acompañadita, hijita!
Watson…Te falta los usurpadores de herencias…Sí, muy acompañadita, padrecito… y ellos,  bien retrataditos junto con los documentos acreditados.
Mejor me pongo a cantar…
¿Qué te pasa, Wa?  Estás como que muy cantarín…
Es la prima…osita…
La prima… ¡que no te escuche, Frau Merkel! ¡Que  nos la recorta!
Wa, no sé si,  debido a la primavera o a la Semana Santa, pero, tengo a la basilisca subida a la parra. No sólo se me presenta, si no que, me espera. Y cuando me ve hace ademanes de querer encararse conmigo. ¡Vade retro! –Pelilla, como  sigas trillando mi camino, voy a sembrar de flores silvestres la carrera política de alguien…De nada le ha de servir ser elocuente orador, ni pajarito de pelitos y  Manilitos… Lo haré en verso y daré todo tipo de detalle de la trifulca, en Juan de la Cosa, el local de la Venta y otros. A ello juntaré las rimas de Guriezo, que tal bailan...
Mi bis tenía dos hijas
Las dos eran herederas
Si enzarzáis en  juzgados
Iré a la fuente primera
Y que no se te ocurra echarme la mano encima porque, seguro,  te vas a quedar electrocutada. ¡No veas la de energía que llevo acumulada!-
¡No me explico cómo te las apañas para coleccionar semejantes cromos vivientes!
Yo, no colecciono cromos. Se adhieren al álbum familiar con derechos despóticos. No queridos. No consentidos. Y mucho menos solicitados o pedidos.  Y como te iba contando…Van salpicando mi estrada de gente indeseable. Y  de vuelta a casa, en las únicas  vías por las que tengo acceso, ahí, están esperando…
Sí, morena es una manera de decirte, ves no te puedes escapar te tenemos atrapada...Pobrecitos… cómo se ve que no te conocen…
¡Y tanto que no! Un día de estos salen estampados en la red…Y lo  del spray, Wa, ¿te he dicho que, en el portal,  la inmensa mayoría de las veces que sucede es  cuando están los porteros… ¿A que tienen que saber quién lo hace?
¡No van a saber! Saben…todo…todo…todo…y algunos vecinos también…Pero, si saben hasta quién se lleva las flores del jardín…¡Cómo re contra córcholis no van a saber!
Entonces… ¿saben quienes entran en mi casa sin mi consentimiento?
Sí.
Y… ¿quienes quitan y ponen  objetos dentro?
También…y quienes no entregan tú correspondencia…y el porqué de los insultos…y de las amenazas.  Y los que suben al tejado y para qué…Por saber, saben hasta lo que se cuece en el cartel internacional de estupefacientes…y el carrusel ambulante de Italia. Tú, por si acaso, deja bien escrito y firmado dónde compraste la última cerradura, quién te la puso y quienes sabían que la ibas a poner. Estás rodeada de amorales. ¡Toda precaución es poca, morena del alma mía!
De tiempo lo tengo escrito, además, tú lo sabes…la ultima vez cambié dos cerraduras. Una, de la vivienda dónde vivo, yo, y la otra la del camarote. Te confesé, Wa, que como cada vez que cambiaba la cerradura seguían entrando, llegué a la conclusión que hacían copia de la llave. Fui a Bilbao, una tercer persona compró la cerradura,  en Abando. Se facturó a nombre de Ángela Houseona, amiga de Dion y Compañía. Quién instaló las cerraduras fue el empleado de la ferretería. Quién sabia del cambio era Alejandrita, la de la tienda de secos y mojados…
¿La de las fotografías con el difunto? ¡Tú eres tonta de remate! A quién se le ocurre decir nada, a una persona que te ha puesto al corriente de la vida y milagros de las virgencitas acompañantes de Jacinto… de  Carrascos y sus terrenos, en Samano que, según, Julito y los amorales se han llevado más que la caravana…¡Es que no me lo puedo creer!
¿No sabías, Watson, que en la vida los hay que pierden para ganar?
¿Y se puede saber, cacho pedazo de albóndiga albardada, qué has ganado tú?
La dignidad, Watson, la dignidad y con ella mi completa y total felicidad.

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)