lunes, 30 de junio de 2014

CASTRO-URDIALES: ACEITE DENDÉ



Fotografía  de María  Evangelina  Cobo Zaballa


¿Horizontal? ¡Mi no entender!
Tú no entender, lo que no querer…Watson…Pues, el infeliz, en un momento de ensoñación soltó un carrete de metro sexual…Se me mostraba requetelimpio y oliendo a  lo barón *(1) dendé… ¡Ufff! ¡Qué peste! Con la disculpa de darme información,  me abordaba, soltaba hilitos de oro y se insinuaba diciendo que si yo quisiera…si yo… ¡me regalaría la bobina entera! Bien, pensé…¡toca hilar en verde! aguantaré la peste hasta lograr que afloren los hilos que prometían ser de buena seda…Y…
¡No me digas, morena, que en horizontal!
No corras tanto…Wa…bien sabes que la familia te viene dada…antes de horizontal prefiero un buen vertical en todos los sentidos de la palabra…
¿Sigues buscando al príncipe encantado?
Sí, Wa,  que me haga sentir princesa ¡Ahhh! Y que huela a limpio…  Pero, sigamos con la rueca…como el borono prometía… Ora hilando en verde ora en delgado, le dejé caer sin decir nada que… bueno…si…él soltaba las prometidas prendas…Le quitaría el polvo de tal manera que jamás,  en su vida, iba a estar tan limpito y relajado…
¡Y te creyó? ¡Oh cielos qué horror! ¡Pobriño!
¡Pues sí…! Y estaba de un subido…Que tejió y destejió unas cuantas madejas dando los nombres de quienes entraron en casa y los comentarios que hicieron…
-Por cierto… A vosotros, delincuentes que habéis entrado, en mi casa, sin permiso os invito a que vengáis, ahora. Sí, en invierno, no tengo la cocina  en las mejores condiciones. La ventana y puerta de acceso al balcón están rotas. El extractor no funciona por lo que la grasa se adhiere a los azulejos. Durante la estación fría procuro estar, en la cocina, lo mínimo posible. Elegí gastar hasta el último céntimo en descubrir los crímenes ocultos que me han desgraciado la vida y sus responsables. Preferí y prefiero pasar todas las necesidades que sean precisas antes de gastar lo que tengo para seguir tirando de la manta. ¡Las consecuencias las sufro yo! Afortunadamente, he conseguido criar a mis hijos. Son adultos y dueños de su vida. Con la mía hago lo que, en su momento, no pude hacer... ¡y soy muy feliz! Para vuestra información la limpieza mayor la hago durante la temporada calida. Cotillas, desvergonzados, lame culos, arrastrados… ¡manguis con grado! ¿Cuántos puestos de trabajo os van a adjudicar por tal atropello? ¿Eh?-
Y…¿ te dijo quienes eran?
Se despachó bien a gustito, probablemente, animado por la recompensa…
¿Los conozco?
¡No los vas a conocer! Wa, Pertenecen a una de las familias imputadas…
Ya… entiendo como la canción que dice…
¿Y qué vas a hacer con el ordenador? No te olvides dije que habían andado, en el rúter y en el cable…
Voy hacer lo mismo que hice con  llaves, alarma y averías varias, dejarlo estar y seguir investigando… Total, ¡para lo que me han valido las denuncias!
¡Ojo al dato morena! Han podido manipular el ordenador  y conectarlo ¡a  saber donde!
Bueno, a la larga todo se sabe…Mira, por la promesa de un  polvo, la polvareda que se ha levantado…
Y… ¿qué hiciste con el polvorón?
¡Jajarajaja! Estaba de un jacarandoso… Me miraba de arriba abajo, se relamía el belfo, y, cuando le tenía a punto de pedir lo prometido…para no humillarle…
¡Qué!
Saqué del bolso un paquetito muy adornadito y se lo di…El, tembloroso, apenas podía abrirlo…Cuando lo abrió creí  le iba a dar un telele…Y, de verdad,  pasé un poco de reparo…Porque, el infeliz, no consiguió articular palabra…
¡A saber qué le regalaste!
¡Ja, Wa, a ti te lo voy a decir!
¡No, lo que te estás imaginando! ¡Te tengo  dicho que las intimidades son de dos y de nadie más!
¡Dime, ya, qué le regalaste al pipiolo!
Lo prometido, Watson, sólo lo prometido. Una bayeta especial anti adherente y un abrillantador.
¡Te pasaste! Te lo juro por la estampita  del niñito Jesús que te has pasado, morena…
¡Uiii, Wa! Una vez aireado el soponcio, le dio un arrebato que, por momentos, pensé me iba a romper el morro…Se me figuró ver al toro que toreaba el pájaro loco y en cuyos ojos estaba escrito la palabra ¡GO! ¡Madre del amor hermoso! Pensé ¡sálvese quién pueda!
¿Echaste a correr?
¡Ni por un cerdo de oro! Watson. Ante peligro de fieras… ¡quieta parada! Aguanté el chaparrón. De aquella boquita perversa,  aprovechada y chaquetera salió de todo menos bonita. Sus ojos como dos semáforos  iban cambiando de color.
¡Ay! Wa…Cuando amarillo y tiritando de rabia, me puso la mano en el hombro…  Le dije, ándate  con tiento que… ¡gravando! y con la misma cogí el móvil que tenía preparado y me puse a charlar con…Merche… ¿qué te parece si se lo decimos a su mujer? ¿Mejor a los chivados?
¡Buenooo!  Y…
Se quedó como Charlot en cine mudo…y haciendo mil gestos y cruces se fue. ¡Hasta hoy!

*(1) Aceite de Palma


Estoy en el Aula de Cultura Eladio Laredo 
Ordenador nº, 7.


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)