viernes, 4 de mayo de 2012

DE CÓMO LOS ACOSADORES REALIZAN UN EMBARGO SIN QUE TE ENTERES






La secuencia es la siguiente: envían un comunicado oficial, con acuse de recibo. No recibes el aviso. Y, por lo tanto, no puedes recoger el certificado. Si, por el mismo motivo, no recoges el  segundo aviso certificado, lo publican, en el BOE. Y no te enteras, hasta, que el embargo ha tenido lugar. Y con la ley, en la mano, los mafiosos y expertos, en "el mobbing del robbing", te embargan lo que les da la gana.
Desde que compré la casa de Portugalete, mi vida, que no había sido fácil, empeoró. En vez de, un marido corrupto y degenerado aparecieron, los, famosos, cuatro y el del tambor. Uno, de los eslabones de esta cadena del, “mobbing del robbing”, conseguí descifrarla hace dos días.
Se trata de la correspondencia… En Portugalete no llegaba… Cuando vine a vivir, a Castro-Urdiales, empezó a suceder lo mismo… En un principio, seguí usando el apartado de correos  de  toda la vida, apartado, que se venía utilizando desde hacía, más, de cuarenta años. Me percaté que con la correspondencia estaba ocurriendo lo mismo que con los merodeadores, se repetía, lo que me estuvieron haciendo en Portugalete.  Tampoco,   llegaba la correspondencia, en Castro- Urdiales. Pensé… alguien tiene copia de la llave del apartado…
Anulé, el apartado. Comuniqué  la nueva dirección. La correspondencia seguía desaparecida. Principalmente… los avisos oficiales y certificados… con acuse de recibo... Observé que, los buzones, personales,  del portal de mi casa, tienen una apertura, suficientemente, grande como para poder retirar lo que fuera. Después, de vueltas y revueltas, entendí…Era una estrategia de desgaste y control de lo mío que, ahora, es de ellos…
El cartero pasa por las mañanas. Según, los vecinos de diez y media a dos de la tarde.

 -Precisamente, debido a que toda esta mafia me tiene, más que, entretenida, entre, denuncias que me hacen y denuncias que me veo obligada por las circunstancias a realizar.-

Por las mañanas, habitualmente, estoy  fuera del pueblo. Entre, Santander y Bilbao. Metida, en trámites de papeleos, en ayuntamientos, consumidores, cámara de la propiedad, registros de la propiedad,  mercantil, archivos, etc. Aparte, del trabajo de la casa, comida, compra, recibos, consultas medicas, reuniones... En resumen, los centros oficiales, por general, están abiertos solo por las mañanas y  tengo que desplazarme, desde, Castro-Urdiales a Santander, a Bilbao y a sus alrededores, en autobús.
Al, antiguo, portero de día,  le dije lo que me pasaba con el correo y que me avisara, si, el cartero, había metido, en el buzón del portal,   algún, aviso.  De esta manera, retiraría, al instante, el aviso y no corría peligro de perdida. Pero, el portero, no veía nada de nada… No sabía, si, el cartero venía o no venía… ni… si tocaba o no tocaba, el timbre. Luego, con el tiempo, me di cuenta que  estaba más interesado, en saber si…yo… estaba o…no… y en llevarse sin permiso de los vecinos, una verja puerta que la comunidad había mandado retirar. Pero, no se dijo, nada, de que se la llevara nadie y menos, sin  consultar, con los vecinos que la habíamos pagado…
Parece ser que, al portero, (que no era el que yo había conocido y tratado durante diez años, SIN NINGUN TIPO DE PROBLEMAS), no le gustó mucho que le dijera que, la verja puerta no se la podía llevar, sin, antes, preguntar a los propietarios si la querían... Mal, le debió de sentar, al gatuno… aquella…mi intromisión… en sus asuntillos… y mucho, más, a su amigo íntimo, el Yogui… que, desde entonces, pasaron a mirarme al viés. El gatuno se permitió, entre otras, gatunadas, el lujo  de decirme que iba a ir a la cárcel. ¡Qué, pobriña debo de ser para estos cuatro patas!… y qué bien respaldado andaba, el menino, para atreverse a hacer lo que hacía y decía…Cuando me enteré que se jubilaba fue, tal, mi satisfacción que no dudé, en dar el visto bueno a la propuesta de que se le beneficiara adelantandole un año de jubilación  para que estuviera con su mujer enferma y que no le mermara la cifra de la pensión  a cobrar. Me podía haber opuesto…pero no. ¡Al enemigo que huye puente de plata!… El portero descansaría  más a gustito y… yo… también.

-Teniendo portero, además, de faltarme la correspondencia certificada, me vi, en la necesidad de  llamar montones  de veces,  a la Guardia Civil. Encontraba, amianto, en el descansillo del patín. Entraban, en mi casa sin mi permiso. Hacían las necesidades, en la puerta del camarote…igualito que en Portugalete… ¿Por qué será?-

La comunidad  contrató, un nuevo portero y el de noche, pasó a ser portero de día, mejor dicho, se le concedió,  la categoría de conserje. Un buen  periodo sin angustias  ni penas. Pasa un tiempo y me entero que me han enviado avisos oficiales que, yo, no había recibido. Después, de mucho decir… explicar… De la oficina de correos… a la administradora… de la administradora… al portero… del portero… al buzón. Resultó que, el cartero dejaba la correspondencia… pero… no llegaba a mis manos. Y el conserje como, el anterior portero… no veía… nada… no sabia… nada… de nada… Fui a la Guardia Civil, desesperada, contando lo que me estaba sucediendo. La secuencia es la siguiente, si  envían, un comunicado oficial y  no recibes el aviso, no puedes ir a recogerlo  con sus nefastas consecuencias. Al segundo aviso, si, no  lo recoges se publica, en el BOE. Una de las personas que me atendió me recomendó, una serie de opciones.
Interpuse, una  relación  de los hechos, en la oficina de correos. Delimité, el campo de acción de los buzones. No puedo cambiar, el buzón del portal porque van unidos. En una  sustitución del cartero de la zona, una cartera,  me dijo que la comunidad tiene, un buzón, donde, es imposible que desaparezca los avisos porque la apertura es pequeña y que de la llave solo responde, el conserje. Bien, pensé… Se lo dije, al conserje. Se lo comuniqué por escrito  a la administradora y con la misma, en la oficina de correos, que: si no me encontraban,  en casa, que depositaran los avisos, en el buzón comunitario.

- Las idas y venidas, las esperas del cartero, en el portal han sido frecuentes. Yo, no doy trabajo personal. No  padezco, titulitis o   tiquis miquis y pago religiosamente. A mi, como no me gusta ser servil, no quiero serviles y saco mi basura, limpio mi puerta y felpudos. No, por manías… ni porfías…  sino por mi manera de entender el mundo… -

Descubrí, la diferencia que existe en  la categoría del ser  portero de noche, al ser conserje de día. Hasta que no ascendió, a la categoría de ser conserje, charlábamos como es habitual, entre, personas. Sus, observaciones y chascarrillos, me pusieron, en la pista de lo que andaba investigando. Yo,  faltaba de la comunidad hacía, más, de treinta años. El conserje, me puso al corriente de penitentes y pecadores de la iglesia católica, apostólica, romana, sobre todo, de la italiana…por mí parte, nunca le faltó, un detalle, en Navidad, en agradecimiento al trato recibido. Tanto es, así, que  las hermanas solían comentar… se fue  Caín y vino a la comunidad…   Abel. ¡Alabado sea el Señor! Si…pero…no. Porque como todo se pega… menos… la hermosura y no sé qué, re contra corcholis, le sucede… al ser… que, en cuanto, le dan alas coge vuelo y no aterriza, ¡ni en nombre del profeta!

-Suceden en todas las tribus. Reciben,  un titulo de lo que sea… y el titulado… sin dejar de ser plomo se trasmutará…  Lo único bueno que, ésta, marabunta de recortes y recortados,  va a traer es que: a los padres, se les va a quitar, el virus de la titulitis y a los titulados… se les va a rebajar, las togas y los togados a la categoría de mortales como todo hijo de Adán.-

Pues, como os iba diciendo apareció, el Caín que llevaba dentro, menos disimulado, por falta de experiencia, en el nuevo oficio…Por lo que de seguidillas y fandangos pronto se le notó, el pasodoble que andaba bailando…y no es que lo digo, yo…no veáis lo que se parló bien parlado en una reciente reunión. En mi caso, el asunto, es muy grave y las consecuencias para mi vida y bolsillo, la bancarrota...¡ Sin que, Doña Merkel y los sabios de la unión  me socorran!
Entre, que, el Caín no tenía la habilidad del gatuno y que, yo, estoy, en mi pueblo y en la comunidad, en la que he vivido durante  diez años. En plena armonía, con vecinos, porteros, jardineros... Conseguí,  poco a poco, y con la ayuda de vecino y amigos, delimitar, los campos y averiguar  los porqués. Porqués que se irán  presentando por sí solos.
Todos, los inviernos me hace, una visitilla, doña Lumbalgia, para dar más alegría y disfrute a este cuerpo serrano. Para colmo de elefantes, las pasadas  navidades vinieron hacerme una visitilla… con  revisión ocular y fotográfica…  una pareja que  están como para ponerlos, en el paragüero del cuartel. Entre una cosa y otra, no podía salir... Estuve medicada y en casita, al calor de un amante ardiente, fiel y seguro que no se le ocurre dejarme  abandonada, a mi suerte, porque le castigo, sin enchufe.
Mi pisito, como el tango, tiene portero y ascensor…también teléfono y contestador  automático.
El conserje con tarjeta de móvil pagada por la comunidad.
Obligatoriamente, sube, al séptimo piso a retirar, la basura de la vecina de frente de mi puerta. Cuando sufro la lumbalgia, por precaución, y para no tener que molestar, a nadie… Duermo, al lado de la puerta de entrada por lo que el timbre y el ascensor se escucha de la primera.
Se fueron los, dos, paragüeros y empecé a salir…sería pasado, el año nuevo. Bajé, con dificultad, dispuesta a ir a la clínica para una, nueva, inyección. Voy abrir la puerta de acceso a la calle y estaba cerrada con llave. Como no uso coche, el mando de la puerta de los vehículos, estaba en casa. No era el caso volver a subir y bajar. Salí por la puerta que da a Ocharan Mazas. Cuando vuelvo, encuentro a un   vecino y le pregunto quién, le había dado la llave y el me contesta que la administradora  se la había enviado por correo.
Al día siguiente, le pregunto, al portero si tenía la llave de la puerta y el portero, me da unas cartas, en una de ellas estaba la llave. Le pregunté por qué no me había avisado de la correspondencia y me dijo que eran cosas de la administradora…
Llamé, a la oficina y pregunté por la administradora. No estaba, pero, me atendió, una de las personas que se encarga de la oficina y de mi comunidad. La dije lo que pasaba. Tomó  nota. También, envié un corre., dirigido a la administradora. Enseguida, se puso en contacto conmigo y me prometió solucionar, el asunto. De inmediato, el portero, comenzó a entregarme cartas. Yo, pero, pedí a la administradora, el contrato laboral del portero y pregunté que obligaciones tenía.
- Jamás he pedido contrato laboral a nadie de las personas que han estado trabajando, en la comunidad… ni… aquí… ni… en Las Arenas… Donde he compartido comunidad con más de ciento y pico vecinos, durante, más de veinte años. Gracias, a las observaciones de los vecinos y a la unión y honradez de las personas que componíamos, las juntas y reuniones conseguimos ahorrarnos, más, de setecientas y pico mil pesetas de las macizas.-
Pregunté, en  sindicatos y a varias personas de mi confianza y me dijeron que, además, de sin vergüenza es una persona que lo está haciendo a sabiendas y de muy mala fe.
El caso es que, al fallecer mi madre recibo, una herencia. Tengo que saldar las cuentas con hacienda y sus derechos. No tengo dinero porque, los cuatro y el del tambor se han encargado de dejarme sin un céntimo, entre, pleitos y alquiler que no pagan…agua y servicios que consumen y el agujero que han dejado de remediar con el correspondiente seguro… ¡vamos que estoy completita!

-¿No es verdad... palomo suyo... que en aquella aprovechada esquina, en secretos de la cosa, quieren hacer más escabechina con la cabeza de la  Osa?-

No es una cifra, cualquiera, la que tengo que pagar, simplemente, por estar empadronada, en otro lugar. ¡Qué vergüenza! Mientras, mis hermanos pagan ciento y pico euros, a mí,  por lo mismo, me hacen pagar siete mil… Como mi madre dejó un dinero  a repartir y como, en su debido tiempo, en la notaria no se realizó, el auto de liquidación…es que tengo una gente que me quiere… Se remediaría el mal ocasionado cuando hacienda mandara la factura para pagar que se auto liquidaría.  Por lo que estuve más que al quite con la correspondencia.

-¡Menos mal! Porque, si no lo hubiera hecho… hoy, estaría como, el profeta Daniel vaticinó, en una demostración de poderío y  brillantez absoluta e infalible…-

Con idas y venidas…en resumen…En cuanto mis hermanos me comunicaron que habían recibido la carta de hacienda y, yo, no. Lo primero que hice fue llamar, al banco explicar mi situación. Una de las personas encargadas se preocupó por lo que me estaba sucediendo con la correspondencia y gestionó, el modo de ponerme, en contacto con la oficina recaudadora de Benidorm.
Llamé a la oficina de recaudación, las  personas que me atendieron fueron, en todo momento, eficaces y atentas. Se molestaron de confirmar, si, la carta de pago había sido expedida. Después de llamar, varias veces, me enteré que, la carta había sido enviada, a mi domicilio, certificada y con acuse de recibo, el pasado día 20 de marzo y que había sido devuelta. La señora que me había atendido, tuvo, la amabilidad de explicarme, el procedimiento de comunicados oficiales del estado. Envían, la notificación con dos avisos. A partir de,  ahí,  lo publican, en el BOE. O sea que, la notificación de hacienda había sido por dos veces enviada a mi domicilio y, yo, sin recibir aviso…

-O sea que, los embargos  de Portugalete, interpuestos  por mis, dos únicos, vecinos y propietarios, presuntamente, habían sido realizados de  la misma forma: envían  notificaciones que no llegan y a la segunda, lo publican, en el BOE y sin enterarme, en  Portugalete, me embargaron todo y tuve que pagar gastos y más gastos de levantamiento de hipoteca por una cifra que ni debía ni debo.-
Estaba, verdaderamente, preocupada. No tengo ningún tipo de ingresos porque, el, único, modo vivendis  es el alquiler del piso que tiene, en su poder,  la asociación cultural, Iniciativa por Castro y que es utilizado como sede del grupo político, AXC. Si no se realiza, la autoliquidación, con el dinero que mi madre ha dejado y que llega muy justito, me quedo sin dinero para comer.
 ¡No sufráis por mí! ¡Corruptos! ¡Ladrones! ¡Acosadores! ¡Me plantaré cada día enfrente de vuestras casas y de seguro… no estaré sola! ¡Ya veréis como se os va a borrar de cuajo esa sonrisita  de hiena que lucís, permanentemente, cuando veis que vuestros, anunciados,  propósitos se van cumpliendo. 
La responsable que me atendió me dijo que estuviera,   al tanto, que me la volverían a enviar. Eso sucedió, el viernes, 20 de abril. Esperé, al lunes, 23 y di,  los siguientes pasos: denuncia de los nuevos hechos, en el cuartel. Fui a la oficina de la administradora de la comunidad y la persona que lleva, el control me  dijo que se lo comunicaría, a la administradora. Fui a la oficina de correos. Pregunté por la persona responsable. Había salido. Hablé con el cartero que entrega, las cartas por aquella zona. Le expliqué, en resumido, lo que me estaba pasando. Me dijo que hablara con su jefe. Su jefe vino y me dijo que, yo, no podía estar yendo y viniendo, a cada momento, y que mejor era que cogiera, un apartado.

-Como mucho he ido a preguntar en la oficina de correos media docena de veces y solo he realizado una queja. He vivido en, éste, domicilio durante diez años y desde la muerte de, Jacinto, hace siete, total, 17 años. Nunca he tenido quejas de nadie. Es más, cuando fue necesario, firmé para mejorar las condiciones de los trabajadores de correos y que los consumidores no nos consumiéramos, en la fila.

Ni tengo dinero para mal gastar ni el tener un apartado me soluciona nada porque teniéndolo, lo tuve que anular porque, los avisos no me llegaban. Me miró como si yo estuviera alucinando y haciendo, gestos dijo bueno...bueno… Se me ocurrió preguntar, en alto cuando se iba: ¿Hay algún certficado, para mí, en la oficina? Me dijo que no había. Pregunte lo mismo al cartero. El cartero me respondió lo mismo que su jefe. De cara al público estaba,  un pariente del  cartero y otra persona que conozco de tiempo.
Llegué a casa, a  las dos y al de cinco minutos me llaman, desde abajo, al timbre. Escucho voces y pregunto.
¿Quién es? El portero tienes, un aviso. Vale.
¿Abro o bajo a buscarlo? Abre. Subió y me entregó, el aviso. Estaba sin gafas. Cuando leí la fecha, en el que, el aviso había sido entregado era del día, 19, de Abril y estábamos a 23. Era un certificado  del Juzgado de Castro-Urdiales. Le pregunté, al portero porqué no la había entregado, antes, y me contesto que eran cosas de la administradora.
O sea que había ido, a la oficina de correos, a las diez menos vente de la mañana, a preguntar como podía recoger, mis avisos oficiales, si no llegaban, a mis manos… y  el jefe de distribución, me contestó que alquilara, un apartado. O sea que, tanto, al cartero como su jefe les había explicado, mi situación y les pregunté si había algún aviso para mí, en la oficina y los dos me contestaron que no había. Y, llego a casa y encuentro, un aviso que llevaba desde el 19, en la oficina de correos…Llamé a la Guardia Civil, para comunicar lo sucedido y dije a la persona que muy, amablemente, me atendió que, por favor, apuntase  lo que le decía  porque no podía ir al cuartel y que iría, en otro momento.
El miércoles, 25, de abril, fui al cuartel por la mañana. Enseñé, el aviso que me había dado, el portero. Tomaron nota de la denuncia, ampliando la, anterior, que había interpuesto por el mismo motivo. A continuación, fui a la Oficina de Correos, a recoger el aviso del día, 19, y preguntar por, la jefa de Correos. Quería poner una queja de lo que había sucedido. Cual no es mi sorpresa que, además, del aviso que me había entregado, el portero. En la oficina de correos había… otro…certificado… más… a punto de caducar. Y de paso… me trajeron… otros… dos certificados.  Los dos últimos… de embargo…  realizado por, los de siempre, la comunidad de propietarios de Portugalete. Si no es por la vigilancia que he mantenido por lo de hacienda me hubiera encontrado, además, de sin dinero con un embargo consumado ¡Qué majos!
Pregunté, porqué, cuando había preguntado por si había, o, no había, más, certificados, me dijeron que no. Siendo la interesada, enseñando como enseñaba el DNI y explicando, el grave motivo de mi preocupación. ¡No eran unas cartas corrientes, se trataban de cartas o avisos oficiales certificadas con acuse de recibo! El cartero, se puso a decir, bien alto, que el no quería saber nada de mi persona y cuando, yo, iba a contestarle defendiéndome de unas palabras del todo fuera de tono porque se trata de mi correspondencia de la que voy a preguntar con todo derecho y  educación del mundo y con más paciencia que Santa Catalina… me dijo, mirando al público… que había mucha gente esperando… a lo que le contesté que para vejarme no había contado, con el público y que, yo, tenía todo derecho de preguntar por unos avisos que no me llegan y que pueden suponer mi ruina monetaria y personal. ¡ Qué diferencia del trato recibido en otros lugares! Pedí la hoja de reclamación.
Dos personas que estuvieron escuchando, el abuso de  poder y consumado despotismo, al salir, se  acercaron y me dijeron que, en cualquier oficina de correos dan la correspondencia, certificada, presentando, el DNI.
Fui al cuartel, a contar los nuevos hechos, me dijeron que no me preocupara. Fui  a la oficina de la administradora, hablé con la persona indicada y la envié un corre., pidiéndola, encarecidamente, que, en el acta de la comunidad, no se olvidara de recoger lo que, yo, había manifestado, en la reunión de vecinos y en los, varios, correos electrónicos, enviados por el grave motivo de la no entrega de avisos y sus retenciones por parte del portero.
Llamé, nuevamente, a Benidorm para asegurarme si habían enviado nuevamente la carta. Saldría la misma semana, a saber, del 25 de abril, en adelante. Calculé los días y llamé para cerciorarme del envío.
He pasado los días, solicitando  abogados de oficio para,  el eminente embargo que han llevado a cabo y rabo los dos únicos vecinos y propietarios de Portugalete.
El día, dos de mayo, me presenté, en la oficina de correos. Procuré ir en  horario en el que no estuvieran ni el cartero,  ni el jefe de reparto. Pregunté, con el DNI, en la mano si había correspondencia certificada. Sin más preámbulos la persona responsable, me entregó un certificado: la carta de pago de hacienda de la Genaralitat de Valencia. La carta se había recibido, el día, 30, del pasado abril. Yo, no he recibido aviso. Pregunté, si, el cartero había entregado, el aviso, en mi casa. La persona que me atendió, sin espavientos,  me dijo que, el, está al cargo de la entrega, en ventanilla y que no me podía decir nada porque no sabía. Le pregunté, si, el cartero estaba de vacaciones. Me contestó que si.


*A propósito, me han dicho… que si… trabajando…en la oficina de correos… hay gente que son parientes de unos cuantos imputados del robo urbanístico….que si… en la hermandad de los Dolores S.A y que están seguros que… esos… son los dedos que mueven el teclado…También… me han advertido que… en todos los organismos oficiales… cuando van a hacer… la faena padre… mandan a un sustituto que… luego… lo desplazan a mejor puesto…
 ¿Se trasmutarán… de verdad? ¿Por qué será?


María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales   (Cantabria)