lunes, 19 de mayo de 2014

JOSEFINA EN EL TAMBOR



Fotografía de: María Evangelina Cobo Zaballa

 
El pasado sábado, antes de las dos del medio día, abandoné el Aula de Cultura. Hice unos recadillos, di una vuelta por el pueblo y con la misma para casa. En vez de regresar por la vía estrecha del Paseo Ocharan, tomé el paseo del mar. En el lugar que, habitualmente, dejo el paseo y cruzo la carretera para alcanzar mi vivienda… Allí, estaba. Y… ¡con una cara!
¿Quién, morena?
La maestra Mari Luz.
¡No me lo puedo creer!
Pues vete creyéndotelo, Watson, que los videos dan fe de lo que digo…Y hay más…
¿Más qué?
Más enjundia, porque a unos pasos de Mari Luz, estaba Josefina…
¿La de los cursillos? Amiga  de los Tapias. ¿Los que, según dicen, están abonados, año tras año, al cupo de los  cursillos  patrocinados por la Virgen del Perpetuo Socorro?
Sí. Wa.  Pequeña, piel morena y pelo rizado.
¿Y, qué hiciste?
Cómo de costumbre, seguir mi caminito…y dejar que el video haga su trabajito…
¿Y dónde conociste a Josefina?
La conocí en uno de los cursillos del Aula. Pero, antes, déjame que te ponga en situación… aunque, en su momento, ya te perfilé los zafarranchos que me estaban montando.
-Sabes lo de Juan Cruz, el individuo que vine acosándome  hace más de treinta años…el método es sibilino y las autoridades no pueden hacer nada…Es parte de la banda y, como el resto,  sabe  mi recorrido y en qué esquina encontrarme,  cuando le mandan… ¡porque es un mandado! Con el tiempo, una. se entera de todo, también, que  otros de los que me controlaban y controlan son parientes del mencionado. Supe que la parienta tiene una empresa de limpieza y  frecuenta a vecinos de mi edificio- En esas estaba… cuando  me apunté a un cursillo de facebook.  El primer día de clase, me doy de bruces con dos de los acosadores…pensé…siempre vienen de uno, en uno…y me pregunté… ¿para qué dos?
¡Y tú para que tienes que preguntarte nada!
El caso, Wa, es que, uno, de los acosadores presentes en el curso, había llegado hasta el punto… Un día estaba hablando con unos conocidos, en sitio público y repleto de gente… de pronto, sentí un olor apestoso que venía de atrás. Cuando me fui a girar tenía al cromagnon con la cabeza casi rozando mi hombro…La otra, seguía la receta del acompañamiento y encuentros diarios…Pensé coincidencia… ¡Pura coincidencia! La fina, hacia parte del grupo. El monitor indicaba qué hacer. Una de las cosas fue el intercambio del número de teléfono para que,  una vez de creado, el facebook, el grupo pudiera hacer practicas. Pensé… como me mande intercambiar número, con los acosadores, me niego y san se acabó. Pero, no. Me tocó intercambiar, el recién creado facebook, con Josefina. Hasta, ahí, bien. Cuando entro en el facebook….Uiii, Wa…Uiii…
Pero… ¡Qué te paso, chiquilla!
Allí. Allí… ¡Estampado, en mi pantalla, tenía al asqueroso acosador!
La fifi…La fifina…me le había enviado. Hacia parte de sus amigos…
¡Qué fina, parafina!
¡Finísima¡ Y porque no te cuento otra…!
Viendo la movida orquestada…-Antes no estaba segura, Watson. Hoy sí. ¡Movida orquestada con música ratonera de fondo europeo!-
En clase, le dije al monitor que no quería compartir, mis datos, con nadie y que me enseñase a anular la cuenta ficticia creada, en facebook y la foto del fristro. Así, se hizo. No utilizo facebook. En la red existe una cuenta de facebook, con mi nombre y apellidos Pero… ¡yo no tiro de facebook!
¿Y por qué dices que, ahora, sabes que es una movida?
A los hechos te remito…a poco que se controlen las listas y los cursillos se verá lo que se tiene que ver…y lo milagrosa que es la virgencita…
¿No eran fieles devotos de San Primo?
Dicen, Watson, dicen, que  también de San Cosme y Damián…de Santa Tecla y de San Cecilio.
Después del episodio, noté como cuando no aparecía, el ¡Sálvame Virgen María! tenía a   la fina…
Pero… no es lo peor que me ha sucedido en el Aula…
¿No?
Anda, Wa, ¡no te hagas el remolón! Te he confesado  lo del spray, silbidos y control del Luís, Ángel y familiares, relacionados con las viviendas sociales del Excmo., e Ilmo., Gaetano Lo Coco Cortázar y con AXC. También, sabes lo de  tapiados y fuentes… A grandes rasgos te comenté qué cosa más absurda y fuera de lugar me sucedió, en el Aula de Cultura Eladio Laredo…
¿No estabas encantada?
¡Pues claro que lo estaba! Y sigo pensando que es un sitio ideal. Otra cosa es lo que me va sucediendo…y que no tiene explicación…
¡Todo tiene explicación…morena! ¡Y las cuestiones técnicas más!
Ya, Watson, pero déjame que te cuente…El aula de Internet es frecuentado por todo hijo de vecino. Se hacen preguntas a los monitores y estos atienden. Es más, se vuelcan con los emigrantes que tienen dificultades y resuelven dudas o pequeños contratiempos. Tres han sido las veces que he sufrido una expulsión…Las tres incomprensibles, absurdas, dictatoriales y desvergonzadas. La primera fue por decir, a un profesor, que no tenía que expulsar a nadie de clase por reír. Ello, me costó dos años de universidad. La segunda, en un pleno de Castro-Urdiales. Me arrastraron y me despacharon un juicio por desacato a la autoridad, faltando a la verdad. Y, la tercera, fue, hasta, graciosa, si no fuera por la desfachatez, grosería y poca educación.
Aconteció en el Aula de Cultura. La persona que hasta entonces me había atendido como es debido. Le voy a preguntar  por qué la tecla no funcionaba. Y, me dijo que me callará, en un tono y modo sin sentido común…Apenas musito perdo…no me dejó terminar la frase y me dijo que abandonara el recinto o que iba a avisar…Y… ¿sabes quién se metió, en la conversación, como si, yo, estuviera insultando a alguien?
¡Dilo ya!
Uno de los tapiados.
Y...¿a qué no sabes quién estaba al lado?
¡La parafina!
No, Watson, el otro familiar tapiado…los dos empezaron  alborotar a lo mafioso. Al darme cuenta de la macarronada que me estaban preparando. Mantuve la calma, y, sin dar lugar a más, convertí, en realidad, el más oscuro deseo de la trastocada y atrevida fistra…
¿Y te fuiste?
Sí, Watson, sí… cantando no sé, si el cara al sol o a la sombra…
¿Denunciaste el hecho?
Comenté lo sucedido con dos de las personas que no pertenecen al cortijo y hablé con el jefe de los monitores…Quiso mediar…
¿Mediar qué? ¿Lo que se habían montado?
Todo, apunta… ¿o no?
Luego, la monita, pasó a hacer parte del sequito a turnar…Tomé la decisión de no preguntar a los monitores. Llamé al Centro de Estudios Europeos…pero…estoy harta de realizar denuncias. Para lo único que sirven  es  para gastar tiempo y dinero. Lo dejé pasar…
¡No escarmientas, morena! Y, ahora, tienes a ciertos enchufados diciendo que estás obsesionada con el blog...que dices que te entran y te roban…
¡Quién va a creer semejante idiotez!   Watson, tú entiendes que con lo que  se cuelga, en la red, cualquiera pude hacer lo que le venga en gana ¿no es, así? Plagio, apropiación de metalenguaje, publicación...enlace…contra enlace…Si los derechos de autores famosos han sido barridos… ¡Qué recontra morcillas voy a estar obsesionada con un pobre y peregrino blog!
¡Oye, chavala, no te pases! Que uno tiene su corazoncito…No ves, morena, que siguen un rol…El rol que te han venido preparando los cuatro y del tambor para quedarse con lo tuyo…Haz el favor…En el Aula, no preguntes nada. Y, de lo tuyo no comentes  nada a nadie…tontorrona… ¡Que  están todos a una!
Pues, no llevas razón, Wa, tengo gente muy buena  que me ayuda sin pedir nada a cambio…Y, para que sepas, el otro día, hice una pregunta,  y el monitor me contestó bien, cómo a todo pichichi…Lo único que no pude ni puedo comprender es por qué repetía y repetía ¡Si no pasa nada! ¡No pasa nada!
¿Y qué tenia que pasar, morena?
¡Eso pensé yo! 
Por cierto, Watson, tú, que estás entre cables, vete investigando,  por qué, aplicando el mismo sistema, suceden los cambios que suceden cuando entro el blog, desde los ordenadores del Aula de Cultura Eladio Laredo, y, cuando entro desde otros ordenadores, bien públicos o privados, el texto, no sufre modificaciones… párrafos… letra… tono…
¡Vale, ya me enteraré quién maneja el equipo!
Y, ya sabes cuál es mi obsesión ¿verdad, Watson?
Sí, ¡Dejar a los cuatro sin tambor!

https://www.youtube.com/watch?v=7ieCUL0OFDw


Estoy en el Aula de Cultura
Ordenador, nº, 15.
 

María Evangelina Cobo Zaballa
Castro-Urdiales     (Cantabria)